Sunday, December 8, 2013

La vida encuentra un camino...


Cuando miramos nuestro día a día, es frecuente que nos sintamos algo agobiados.  Es muy interesante como a veces nosotros mismos nos ponemos las barreras más difíciles de superar y por ninguna buena razón.

Se me vino a la mente la analogía con las pequeñas maravillas que nos encontramos en una caminata en el área protegida de Los Quetzales, ubicada en la zona del Cerro de la Muerte en Costa Rica.  Frío extremo, lluvia y fuertes vientos no nos impidieron tener una agradable caminata (por lo menos por un rato!) y encontrar muchas escenas idílicas de naturaleza.

Pero más que nuestra interacción con el lugar, me llamó la atención como en este agreste medio, de la muerte misma en el suelo del bosque, brota muchísima vida.  Este minúsculo hongo es un ejemplo: con sus 4 milímetros de diámetro crece sin preocupación aquí, en medio de un ambiente hostil.

Será que podemos aprender algo de él? Será que podemos aprender a preocuparnos por lo que es importante y a aprovechar nuestro medio al máximo? Quiero creer que sí y por eso en ese aspecto de mi vida siempre recordaré a este pequeño valiente cuando crea que la estoy pasando muy mal.

La vida siempre encuentra un camino.  Nosotros debemos hacerlo también y en este camino no es opcional detenerse.

C.